Normalmente, para una publicaci'on el autor le entrega a una editorial un escrito a m'aquina. El dise nador de libros de la editorial decide entonces sobre el formato del documento (longitud de los renglones, tipo de letra, espacios antes y despu'es de cada cap'itulo, etc.) y le da estas instrucciones al cajista para producir este formato.
Un dise nador de libros humano intenta averiguar las intenciones del autor mientras ha realizado el escrito. Entonces decide sobre el modo de presentar los t'itulos de cap'itulos, citas, ejemplos, f'ormulas, etc., bas'andose en su saber profesional y sobre el contenido del escrito.
En un entorno de LATEX, LATEX realiza el papel del dise nador de libros y emplea a TEX como cajista. Pero LATEX s'olo es un programa y, por tanto, necesita m'as ayuda para sus decisiones que un dise nador humano de libros. El autor tiene que proporcionar informaci'on adicional que describa la estructura l'ogica del texto. Esta informaci'on se indica dentro del texto a trav'es de las instrucciones u 'ordenes de LATEX.
Esto es bastante diferente del enfoque WYSIWYG3.1 de la mayor'ia de los procesadores de textos tales como Microsoft Word o WordPerfect. Con estas aplicaciones, el autor establece el formato del texto con la entrada interactiva al introducirlo en el ordenador. En cada momento, el autor verá en pantalla el aspecto que tendrá el trabajo final cuando lo imprima.
Por regla general, al emplear LATEX el autor no ve, al introducir el texto, c'omo va a resultar la composici'on final que resultar'a. Sin embargo, existen herramientas que permiten mostrar en pantalla lo que finalmente se obtiene de haber procesado sus ficheros con LATEX. Con ellas se pueden realizar correcciones antes de enviar el documento a la impresora.