El desarrollo de la religión y la cultura cristiana se produjo paralelamente a la época del Imperio Romano. Desde el s.I al s.V se conoce como el período paleocristiano.
Se desarrolló por tanto en los primeros 300 años de manera clandestina e ilegal, ya que los primeros cristianos eran perseguidos y se querían eliminar. Los primeros desarrollarán sus actividades en las CATACUMBAS, que eran galerías excavadas en el subsuelo y que tenían varias zonas, entre las cuales destacaban el templo, capillas y el cementerio.
Los romanos querían eliminarlos porque sus ideas eran contrarias, opuestas a las romanas, cuyo éxito se basó en la aceptación de los que conquistaban mediante asimilación, adaptación. Eran politeistas y hacían suyos los dioses de las culturas que conquistaban.
El cristianismo era semita, tenía únicamente un dios. Constituyó una secta de discordia dentro de su esquema político y cultural, que convivió con clara minoría.
Era una cultura proveniente de Oriente, de Palestina, en la zona de la Jonia griega (Turquía actual), la actual Grecia, el norte de África, el Sur de la Península Ibérica y sobretodo Roma. Pronto se helenizará ya que muchos de los territorios que ocupaba eran griegos y también eran griegos muchos de sus apóstoles. Al principio de manera suave y sobretodo con la adaptación de la lengua griega, por lo cual prendió pronto entre las clases más elevadas ya que eran los pocos que entendían las predicaciones en griego. Creció a partir de estas grandes familias aristocráticas, ricas, respetables. En los subsuelos de sus villas se desarrollaron las primeras catacumbas: capillas, asambleas y cementerios.
Este sentido de clandestinidad determinó las primeras realizaciones artísticas (cristianismo = oposición a la cultura indoeuropea). No tomaron los modelos de los romanos para su liturgia. Utilizaron los modelos de la cantilación y la salmodia hebrea. En arte ocurre algo parecido. Como religión semita cree que no tiene representación humana y que no puede representarse. Es consciente de que el griego es entendido por pocos y que necesita ayudarse de la imagen como principio pedagógico. El arte será fácilmente comprensible para suplir la lengua.
Para crear sus imágenes acude a la tradición grecorromana. La adaptará a sus necesidades e ideas pero no utilizará la figura humana: simbología, iconografía. En las paredes de las catacumbas se representarán animales y vegetales representando pasajes del Antiguo Testamento. Pan, trigo, vino (=sangre), uvas, peces que representan pasajes de la vida de Jesucristo. Símbolos de carácter alfabético representando el principio y el fin.
Pronto aparecieron las representaciones humanas que representaban personajes de la vida de Jesucristo como sustitutos de los dioses indoeuropeos. Estos personajes existieron realmente, por tanto tuvieron apariencia física y humana y podían representarse (Dios tuvo forma humana mediante Jesucristo). Utilizarán técnicas y formas romanas porque los judíos no las tenían. Sobretodo determinadas tipologías romanas en pintura y escultura.
Aparecen imágenes en los sarcófagos, destinados a los personajes con mejor posición dentro de la comunidad cristiana. En principio solamente símbolos.
Estas imágenes pronto fueron escenas del Antiguo Testamento. Los personajes tenían la forma romana, enmarcados en columnas y capiteles romanos: el profeta Daniel (leones), el pecado original, el sacrificio de Abraham (cordero)... Tradiciones bíblicas.
Cuando aparecen los padres de la iglesia del s.VI en adelante será cuando aparece la teorización del cristianismo: se adaptan los principios teóricos y filosóficos griegos al cristianismo (p.e. Platón y su teoría de las ideas). Se produce cuando ya ha caído el Imperio Romano de Occidente.
Se produce un conflicto iconoclasta, es decir, una discusión entre los partidarios del uso de las imágenes y los que se negaban a aceptar las imágenes de la Iglesia, conflicto entre la tradición semita y la indoeuropea, que arranca en el período paleocristiano. También será un conflicto político entre occidentales (papa, partidarios) y orientales (emperador, no partidarios). Se resolvió en el tercer concilio de Nicea, en el s.VIII con la aceptación de las imágenes que únicamente copian los modelos originales, verdaderos, del Nuevo Testamento, sin modificación. Figuras hieráticas, solemnes, con fondo dorado, aisladas, separadas de elementos terrenales. Se teorizó de manera clara sobre las imágenes en el cristianismo, sobre su codificación y tipificación. También se estableció que no se podía adorar a una imagen, solamente podia utilizarse como canal de adoración. Mantendrán sus atributos iconográficos y sus colores.
Hasta el año 313 no habrá más arquitectura que las catacumbas. A partir de este año aparecen los primeros edificios en el exterior, las basílicas.
La cultura paleocristiana es coetánea y paralela al gran desarrollo de la cultura romana. Dentro de esta cultura se produce un gran cambio aparente en el 313 con la legalización del cristianismo, con lo cual se permite su culto y sus representaciones, pero continuarán con las mismas pautas culturales.
El único cambio a nivel artístico será que al salir a la calle construyen edificios que les sirven de lugar de reunión, basándose en la tipología romana. Pero no elegirán para sus templos los templos romanos, debido a dos motivos fundamentales:
La basílica romana era adecuada ya que era grande y no religiosa. Consta de una planta rectangular de tres naves, la central más alta y ancha con techos de madera y planos y al final de la nave central se dispone el ábside o presbiterio, espacio semicircular cubierto con una bóveda de semiesfera, dedicado al altar y presbiterio, lugar que ocupan los presbíteros. Esta estructura se prolongará durante varios años, siempre construidas en Roma sobre lugares sagrados o históricos o con presencia de reliquias.
También construirán Baptisterios, capillas dedicadas al bautismo de los conversos y los nacidos. Serán independientes de la basílica porque según la tradición cristiana los que no estaban bautizados no podían entrar en la basílica. Tenían la piscina en el centro y la planta era circular u octogonal. Posteriormente, cuando se construyeron dentro de la basílica, estaban a diferentes alturas, siempre de un número de escalones impar.
La gran transformación de la cultura paleocristiana se produjo a partir de la segunda mitad del s.V con la aparición de los primeros Padres de la Iglesia, S.Ambrosio y S.Agustín. Estos unificarán el pensamiento y la doctrina cristiana con la filosofía griega, sobretodo Platón. Acordan tradiciones cristiana, semita y griega, indoeuropea. Se sistematiza la cultura cristiana, se institucionaliza.
A nivel socio-político los bárbaros atacan militarmente el Imperio Romano (IR), aprovechando su debilidad. Triunfarán y disgregarán el IR, su parte occidental (IROC). La parte oriental era fuerte. En este momento comienza la llamada Edad Media, con la caída del IROC, que llegará hasta finales del s.XIV (en el s.XV seguirá la Edad Moderna, con el Renacimiento). Dentro de la Edad Media distinguiremos la Alta Edad Media desde la caída del IROC hasta la tranquilización de los pueblos bárbaros, el año 1000. A partir de este momento se estabiliza y comienza la Baja Edad Media que va desde el año 1000 al s.XIV que tendrá dos movimientos artísticos importantes, el Románico y el Gótico.