El período Otoniano es el que va desde finales de la Alta Edad Media hasta principios del s.XII (comienza el gótico). Se conforma la cultura y el arte Románicos, porque utiliza los mismos elementos y estructuras que en el IR, pero adaptados a la situación, aunque se consideraron los continuadores.
Todo está lleno de simbolismos religiosos, al servicio de la religión, que será la finalidad del arte medieval, explicar y entender fácilmente su significado.
Las artes plásticas sustituirán las palabras ya que la población era analfabeta (música gregoriana=soporte de la palabra de Dios; arquitectura=soporte de la pintura y escultura=palabra de Dios, texto). Todo el conjunto del templo románico (elementos romanos: columnas, arcos de medio punto, bóvedas de cañón...) será un ejemplo de expresión religiosa.
El espacio del templo se carga de simbolismo. Se añade en la platea el crucero, simbolizando la cruz donde murió JC. Se ampliará este espacio mediante la GIROLA o DEAMBULATORIO, que surge como sustentador económico, donde se exponían reliquias donde depositaban donativos los peregrinos. Será un pasillo que gira alrededor del ábside. Se divide este espacio para realizar varias cosas a la vez. Vendían estampitas, rosarios...
Estos nuevos espacios ofrecían nuevos soportes para pintar o esculpir. La pintura y la escultura dependerán de la arquitectura.
La escultura será utilizada sobretodo en el exterior ya que resiste más que la pintura a la intemperie. Se trata de una escultura concentrada en las portadas que siempre representa escenas del NT o del juicio final, siempre con la figura de Jesucristo sentado en el trono con apariencia rígida, estricta, como rey del Universo, dentro de una forma oval, llamada mandorla mística (almendra). Estará rodeado de los símbolos de los cuatro evangelistas, el tetramorfos: águila (Juan), ángel (Lucas), toro (Marcos) y león (Mateo). Todo el conjunto se llamó pantocrator.
Uso de imágenes escultóricas que suplen los textos de los evangelios. Realizan representaciones verticales de los apóstoles, como pilares de la iglesia. Aparecen pegadas a los pilares. No serán esculturas bellas, simplemente representan su simbolismo.
Utilizarán columnas igual que las clásicas con basa, fuste y capitel, pero desaparecen los estilos dórico, jónico y corintio y el capitel pasa a ser historiado, es decir, se incluyen en el narraciones en relieve. Habrán gran diversidad de capiteles, casi siempre diferentes. Servían para ilustrar las narraciones durante el sermón. Algunos estarán decorados con elementos geométricos y animales, siempre simbólicos (paloma=espíritu santo; pavo real=inmortalidad; pelícano=Jesús; pentágono=sección áurea, irracional; misticismo de los números).
La pintura se utilizará en el interior ya que se conserva peor. Las iglesias románicas estarán poco iluminadas y las esculturas interiores se verán poco. Las pinturas, al tener varios colores, permiten una mayor visibilidad y además los perfiles estarán muy marcados, siempre mostrando la misma actitud, con colores muy destacados y fondos dorados en la pintura. En el interior las esculturas se pintaban, y se concebían para la sombra, la oscuridad, la penumbra, y destacaban por sus grandes ojos (=Dios lo ve todo).