El romanticismo como movimiento global en las artes y la filosofía, tiene como precepto que la verdad no podía ser deducida a partir de axiomas, en el mundo había realidades inevitables que sólo se podía captar mediante la emoción, el sentimiento y la intuición. La música del romanticismo intentaba expresar estas emociones y describir esas verdades más profundas, mientras preservaba o incluso expandía las estructuras formales del período clásico.
Una de las controversias que se planteó en el romanticismo fue la relación entre la música y textos y fuentes externas. Si bien la música con cierto programa (música programática) era común antes del siglo XIX, el conflicto entre inspiración formal e inspiración externa se convirtió en un asunto de discusión clave en el período romántico.
A medida que pasó el tiempo las diferencias aumentaron, con polémicas azuzadas por ambos bandos. Para aquellos que creían en la música ''absoluta'', la perfección formal descansaba en la expresión musical que respetaba los esquemas trazados en obras previas, sobre todo en la forma sonata que ya había sido codificada. Para los impulsores de la música de programa, la expresión rapsódica de la poesía o cualquier otro texto externo, era, en sí mismo, una forma. Argumentaban que al involucrar la vida del artista en la obra sería necesario seguir el curso de la narración. Tanto unos como otros citaban a Beethoven como fuente de inspiración y justificación.
La música se convierte para algunos románticos en el único homenaje que puede apoderarse del mundo sepultado en el que se vivía. En el romanticismo, los músicos intentaron reinventar la música desde sus cimientos. Los principales géneros musicales fueron la sinfonía, el espíritu del lied y la música dramática. Se conservaban las estructuras formales del clasicismo y se otorgaba una dimensión proporcional a la amplitud de las ideas humanas, con el fin de que la música transmitiese su contenido. El romanticismo en sí siente fascinación por todo lo que es lejano, mágico o irreal. Tanto en la música como en la literatura y la pintura hay constantes referencias a lugares exóticos maravillosos, seres fantásticos, la naturaleza misteriosa, antiguas leyendas... La música ocupa un lugar de honor en este período al ser la más abstracta e intangible de las artes.
Algunas características del período romántico son las siguientes: