La música del primer cristianismo se desarrolla paralelamente a la música en Roma, junto con el primer cristianismo. Se trata de unos nuevos planteamientos, una cultura distinta con principios religiosos opuestos. A partir de mediados del s.I la música será opuesta a la romana, a la tradición romana y por tanto a la griega. Este desarrollo se produce junto con el gran auge del Imperio Romano (s.I-s.III).
El cristianismo era una religión minoritaria de tradición semítica (judía) que creía en un solo Dios no representable con imágenes, solamente a través de la palabra. La música será con la palabra de Dios, para conocerlo. No copiará ni continuará las formas romanas, que eran paganos. Adoptarán las formas sinagogales, la tradición sinagogal que los judíos utilizaban en sus ritos. Posteriormente tuvieron que adoptar la tradición indoeuropea para su expansión por zonas culturales distintas.
La música cristiana empezará siendo opuesta a la romana, pero próximamente la aceptará e incluso la asimilará, pasando a aceptar sus tratados y postulados. Este hecho es el que produce que el idioma oficial sea el latín y no el judío, aunque empezó a difundirse en griego. Por eso el cristianismo se difundió y fué aceptado por las clases helenizadas, cultivadas.
La música sirve como rito religioso en todas las culturas. La base de la liturgia cristiana será lo que dijo dios, leer o transmitir la palabra de Dios. La música acompañará estas palabras. Tiene que dignificar, solemnizar esta palabra. tiene que servir para acompañar únicamente la palabra de Dios. Aplica siempre las mismas formas melódicas, porque la palabra de Dios no puede ser distinta en distintos lugares. Por tanto adopta los esquemas musicales de la CANTILACIÓN HEBREA (judía), es dedir, fórmulas melódias preestablecidas formadas por pocas notas, sobre las que se aplica un texto sobre la palabra de Dios. El ritmo silábico del texto marca el ritmo. Las notas no tienen duración preestablecida, únicamente indican la entonación. La duración depende del texto.
Esta música en la tradición hebrea utiliza microintervalos pero que al pasar al cristianismo se tiende a utilizar básicamente distancias de tono y semitono.
Con estas mismas estructuras empezaron a cantar SALMOS: el Libro de los Salmos del rey David. Los componía con la lira, a partir del Antiguo Testamento. Eran cantos para alabar a Dios.
Aparede la SALMODIA que es el canto de los samlos, es decir, la aplicación de esquemas musicales a textos sacados de la Biblia: el evangelio era una lectura que era siempre cantilada. Nunca se componen textos.
Será una religión participativa, asamblearia, donde puede participar todo el mundo ya que se basa en el diálogo entre participantes y celebrantes. Por tanto toda la asamblea participa del canto salmódico.
Son solamente formas de canto muy pragmáticas. Siempre habrá uno o unos pocos que tendrán el libro delante. El antifonal será el más difícil de interpretar. No hay coro sino grupos de asamblearios.
Aparece el JUBILUS, composición que expresa alegría y que será un largo melisma musical sin texto, una vocalización sin texto muy larga. Este tipo de representación musical pertenecía a la tradición greco-romana: cada grupo guerrero tenia un canto representativo. Así, mediante jubilus, se acercará a la tradición greco-romana, es decir, entrará en contacto con la música pagana.
A partir del s.IV aparece en la música cristiana una nueva forma también de tradición greco-romana, que són los HIMNOS: cantos de exaltación, alabanza, vínculo de identificación con la divinidad. Ya existen en Grecia.
Aparece la HEREJÍA, desviaciones de la religión. Aparecen los himnos para reforzar la religión, alabar los postulados que contradicen los herejes. Se trata de afianzar, resalzar las creencias cristianas frente a las herejías. Debemos ponerles texto, por lo cual serán la primera composición cristiana que incluye texto compuesto para la ocasión, no bíblico. El autor será individual, aun que no lo conocemos. Serán canciones propagandísticas para comunicar principios a la asamblea.
Según la historiografia latina/cristiana el creador de los himnos será SAN AMBROSIO DE MILÁN (s.IV). Inventa una de las primeras liturgias cristianas. Maestro de San Agustín, que da una definición de himno funcamental: